Salamanca: Trasladan a criancero en delicado estado de salud

Las gestiones fueron realizadas por la Presidenta de la Asociación de Crianceros de la comuna de Salamanca, Marta Olivares, quien se comunica con el municipio para coordinar el traslado desde el sector cordillerano de este trabajador.

Durante el día lunes 7 de marzo en la mañana, un llamado telefónico alertó sobre el delicado estado de salud de un criancero en la zona cordillerana de Río Leiva. Se trataba de Celín Feliciano Olivares Olivares, quien se encontraba en condiciones de salud preocupante y que movilizaron su rescate para ser atendido y trasladado hasta un centro asistencial.

Gracias al rescate por vía aérea proporcionado por la empresa privada, Minera Los Pelambres, tras la gestión realizada por el municipio Salamanquino, la tarde de ese mismo día lunes los equipos municipales de emergencia viajaron hasta el lugar para monitorear en una primera instancia el estado de salud del criancero.

Marisol Veliz, personal médico del equipo municipal pudo verificar en el sitio cordillerano que Celín Olivares presentaba un cuadro de hipertensión que no estaba siendo tratado, por lo que se le recomendó ser trasladado hasta un centro asistencial. Sin embargo, pese al delicado panorama, el criancero manifestó que no quería dejar a sus animales en el lugar tan apartado y sin vigilancia.

Fue así que durante el día lunes, tras estabilizar al trabajador, se tomó la decisión en conjunto de volver a Salamanca para ir en búsqueda de la hermana de Celín, quien lograría cumplir las labores de cuidado de los animales mientras él era trasladado hasta el hospital comunal.

Durante el día martes en la mañana, nuevamente los equipos de rescate y personal municipal viajaron hasta Río Leiva para cumplir con la petición del criancero, quien finalmente fue trasladado hasta el Hospital de Salamanca.

Francisco Rojas, Encargado de la Oficina de Desarrollo Económico local de la Municipalidad de Salamanca comentó acerca de este rescate.

Por su parte, el rescate aéreo fue realizado por el piloto Oscar Castillo y el mecánico, Mauricio Clavero, quienes sobrevolaron hacia los 8.500 pies de altura en un viaje de 40 minutos, que a caballo promedia las 11 horas de trayecto.