Hombre sufrió brutal golpiza al ser confundido con delincuente en Peñuelas

Ricardo Ambler esperaba un Uber cuando fue abordado por un desconocido, quien sin mediar palabras lo golpeó y le provocó una fractura en la nariz y varias heridas en el rostro. Afirma que pudo morir de no haber recibido ayuda oportuna y lamenta que las personas tomen justicia por sus manos.

Una brutal agresión sufrió Ricardo Ambler, residente de La Serena, pasadas las 20 horas del jueves, cuando fue abordado por un desconocido tras haber ido a visitar a una amiga, en el sector de Peñuelas, en Coquimbo.

El hombre le propinó una fuerte golpiza mientras el afectado esperaba un auto que había pedido mediante la aplicación Uber, ataque perpetrado sin mediar palabras y sin mayor explicación.

El hecho se viralizó a través de redes sociales por parte de Alberto, hermano de la víctima, quien alertó que Ricardo pudo haber muerto, pues padece de epilepsia. Hoy, en recuperación por sus heridas, buscan justicia, pero a la vez sentar un precedente.

¿Qué paso?

El hecho ocurrió cerca de las 20 horas del jueves. Según el relato de Ricardo, el agresor habría mencionado un robo a su vivienda mientras lo agredía, por lo que se sospecha que pudo haberlo confundido con un delincuente. Para la víctima, se trata de un ajusticiamiento, que pudo terminar en un crimen, como sucedió hace pocos días en Santiago, donde un joven fue asesinado por vecinos que pensaron que era un ladrón. En entrevista con El Día, Ambler entregó su testimonio.

“Fui a ver a una amiga que la operaron de los ojos, salí del condominio El Santuario, caminé por mejor hacia J.J. Perez, porque es más amplia la calle. De la nada aparece un sujeto como enajenado, gritando que se habían metido a robar a su casa. No me dejó decir nada, se abalanzó sobre mí y aquí estoy. Si no es porque pasa un auto por al lado…”, señala.

El sujeto le golpeó la cabeza contra un muro y luego lo agredió con puños y una patada en el rostro, provocándole cortes en la ceja y una fractura en la nariz.

Al ver el vehículo que pasaba, el hombre se alejó y Ricardo fue auxiliado por el conductor, quien lo llevó de vuelta al condominio donde vive su amiga. Una vez allá, llegó el Uber que había pedido y este lo trasladó al retén de Carabineros del sector, donde puso la denuncia.

“Ni siquiera vi de qué casa salió, apareció de la nada. No sé si me confundió, pero dejó salir su rabia y no dio pie para nada”, dijo el afectado, un hombre de la capital regional e ingeniero comercial de profesión con un postgrado en España, pero que tras vivir por años en la India, se dedica a la venta de inciensos en ferias de la zona.

Fuente: Diario El Día